30 de mayo Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. Amén. Share this: Compartir Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Me gusta esto:Me gusta Cargando... Relacionado