«La adoración no es algo accesorio, secundario….se trata del interés último, del sentido y del ser. En la adoración el hombre reconoce aquello que vale en sentido puro, simple, y santo».
(Romano Guardini)
«La adoración no es algo accesorio, secundario….se trata del interés último, del sentido y del ser. En la adoración el hombre reconoce aquello que vale en sentido puro, simple, y santo».
(Romano Guardini)