Preparando la Navidad No había lugar para ellos en el aposento (Lucas 2, 7) Cuando llegue el Salvador, tranformará la bajeza de nuestro ser, reproduciendo en nosotros el esplendor suyo; a condición de que el corazón quede previamente transformado, reproduciendo la humildad del suyo. Por eso va pregonando: ‘Aprended de mi, que soy sencillo y humilde de corazón’. Fíjate en esta expresión , porque hay una doble humildad. Humildad de conocimiento y humildad de afección, llamada aquí de corazón. (Bernardo de Claraval. En el Adviento del Señor, S. 4) Share this: Compartir Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Me gusta esto:Me gusta Cargando...
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